Ayuda al desarrollo psicomotor y de la inteligencia cinético-corporal, desde los primeros meses. Sacudirlo y agitarlo relaja al bebé, descubrir que puede producir sonidos por sí mismo aumenta su confianza y le divierte muchísimo. El sonido del sonajero refuerza la asociación y el aprendizaje de la relación entre acción y efecto. Invita a explorar nuevas formas y texturas con el tacto. Asa con relieves. Favorece el agarre y el movimiento de pasarlo de una mano a otra. A partir de 3 meses. Producto libre de BPA.