Vitamina A: Potente antioxidante que mantiene piel hidratada, elástica y ayuda a eliminar manchas seniles. Vitamina E: Ayuda a retrasar envejecimiento de piel. Evita daños producidos por rayos UV. Niacinamida: Útil en las dermatitis y en la conservación y pigmentación de la piel. Ácido Fólico: Imprescindible para crecimiento de cabello y uñas. Interviene en procesos de cicatrización. B-12: La “vitamina roja,” ya que crea y regenera glóbulos rojos, llevando oxígeno a los tejidos. Biotina: Importante papel en salud de la epidermis. Su falta puede causar pérdida capilar. Ácido Pantoténico: Funcionamiento del metabolismo celular. Útil para cicatrizar y en tratamientos de acné. Hierro: Devuelve el buen color de piel. Déficit de hierro provoca palidez y caída del cabello. Yodo: Interviene en el crecimiento apropiado del cabello, las uñas y la piel. Zinc: Ayuda en cicatrización de heridas y mantenimiento de la piel, pelo, uñas y de las membranas mucosas. Cobre: Influye pigmentación del cabello y piel. Su falta puede provocar inelasticidad. Manganeso: Micromineral relacionado con el desarrollo de tejidos. Cromo: Elemento encargado del transporte de determinadas proteínas a los tejidos. Inositol: Interviene en renovación de la piel y fortalece cabello, ayudando a evitar su caída. Paba: Ayuda a mantener una piel saludable y pigmentación del cabello, evitando las canas.